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Sentencia TSJ ICAN 2116/2019, de 28 de agosto de 2019

By 2 octubre, 2019 No Comments

LA NULIDAD DEL DESPIDO POR DISCRIMINACIÓN POR ASOCIACIÓN.

  En el año 2008, en el asunto C-303/06 (Coleman), el TJUE estableció una construcción jurisprudencial con importantes repercusiones: la posibilidad de apreciar discriminación respecto de una persona que, sin padecer discapacidad alguna, se encuentra vinculada con una que si la padece. Construcción que,
posteriormente fue recogida por nuestra normativa interna.

  En atención a esta sentencia, y la legislación que la siguió, hemos encontrado multitud de pronunciamientos que utilizaban esta construcción, no obstante, lo hacían en relación con la discapacidad, tal como establecía en un origen la sentencia. 

  No es hasta 2017, cuando en su sentencia 218/17, el TSJ de Galicia, apreciaba la existencia de discriminación por asociación en relación con la libertad sindical, si bien se trataba de un supuesto sui generis, ya que el trabajador no tenía una relación o vinculación personal con un sujeto especialmente
protegido, como es el supuesto habitual, sino que había participado en la mesa electoral de la elecciones sindicales y, dado que su despido tenía origen, indiciariamente, en una de las decisiones adoptadas por la misma, se le extendía la protección al relacionarse la decisión con los sindicatos que se presentaban a las elecciones. 

  Ahora, el tribunal canario, ha apreciado la existencia de discriminación por asociación en el despido de una trabajadora por la actividad sindical y judicial llevada a cabo su pareja sentimental y, con ello, se ha determinado la nulidad del despido.

  Así, se aprecian como indicios de dicha discriminación por el tribunal la cercanía temporal entre el despido de la actora y la actividad sindical y judicial frente a la empresa por parte de su pareja, la ausencia de sanciones previas a la trabajadora (máxime cuando la causa del despido es una disminución
continuada y voluntaria del trabajo) y el propio reconocimiento expreso de improcedencia realizado por la empresa en el acto del juicio.

  Se concluye por tanto que “la garantía de indemnidad…se extendió a la trabajadora, por el hecho de ser pareja sentimental del representante social que mostraba un gran activismo sindical en la defensa de los derechos de los trabajadores de la empresa y de sus propios derechos laborales” y que “…se ha producido una traslación represaliadora a la pareja sentimental de quien era realmente una persona molesta para la empresa”.

  En consecuencia, deberemos extremar la prudencia en el despido de trabajadores que mantengan vínculos personales con aquellos que ostenten la representación de los trabajadores o que por haber iniciado actuaciones inspectoras o acciones judiciales estén afectos por la garantía de indemnidad.

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